Las razones por las que nietos y abuelos se distancian en el mundo moderno son múltiples. Antes no era tan común que alguien dejara atrás su ciudad o pueblo natal, y rara vez se alejaba demasiado del entorno familiar. Eso, y una menor brecha tecnológica y social entre generaciones, hacía que fuera más sencillo mantener relaciones estrechas entre abuelos y nietos.
Ahora los tiempos han cambiado y a los 70 muchas personas están en plena forma y se sienten jóvenes, pero el amor que siente por un nieto es el mismo ahora que antaño. La psicóloga Leticia Martín Enjuto explica a Cuerpomente que “a veces los abuelos sienten una nostalgia silenciosa cuando el teléfono no suena tanto como antes”. Y no es que los nietos no quieran saber de ellos, en muchas ocasiones se debe a esta vida moderna llena de pantallas, tareas, estudios y distracciones, que absorbe a los más jóvenes.
“Sin embargo”, continua la experta, “la comunicación afectiva no se mide por la frecuencia, sino por la huella emocional que dejamos cada vez que hablamos. Y esa huella puede ampliarse con algo simple, pero poderoso, como las palabras que elegimos”.
Es por eso por lo que, como psicóloga, Leticia Martín Enjuto recomienda usar cinco palabras claves que pueden conseguir que tus nietos te llamen con más frecuencia. “Ciertos términos, que dichos con autenticidad, tienen la capacidad de reavivar la conexión entre generaciones”, asegura.
Cuéntame
“Esta palabra abre puertas”, explica Leticia Martín Enjuto para este medio. “Cuando le dices a tu nieto, ‘cuéntame cómo te fue’ le estás diciendo ‘te escucho sin juzgarte’”, asegura, y eso tumba cualquier barrera que pueda existir.
A medida que cumplimos años, olvidamos que los más jóvenes no siempre quieren consejos o regañinas que suenan a juicio, sino ser escuchados con sinceridad. Además, señala la experta, “en una época en la que todos opinan y corrigen, los jóvenes valoran profundamente ser escuchados con interés genuino”.
Ese “cuéntame” abre las puertas al diálogo, no al interrogatorio. Nos invita a charlar con un café, por teléfono o paseando. “Es una palabra mágica que transforma la conversación en un espacio seguro”, afirma la psicóloga.
“Además, esta palabra transmite curiosidad afectiva. Es decir, que no preguntas por obligación, sino por amor. A los jóvenes les encanta sentir que su vida importa a quienes aman. Cuando se sienten escuchados, su autoestima crece, y eso los motiva a volver a compartirte sus logros, dudas e historias”, concluye la experta.
Entiendo
La siguiente palabra de la lista es “entiendo”. “Pocas cosas generan más cercanía emocional que sentirse comprendido”, asegura Leticia Martín Enjuto. “Cuando un nieto percibe que su abuela o su abuelo dice ‘entiendo cómo te sientes’, baja sus defensas”, añade.
Para los jóvenes, esta palabra elimina esa barrera que les hace sentir que están ante alguien que les dirá qué deben hacer, sino junto a alguien que le acompaña. Porque “entiendo” no significa aprobar todo, sino “validar la emoción detrás de lo que el otro vive”, señala la especialista, que define esto como “un acto de empatía madura”.
“Decir ‘entiendo’ significa reconocer que, aunque las generaciones sean distintas, los sentimientos humanos son los mismos”, agrega.
Que orgullo
Son dos palabras: “que orgullo”. Pueden ser cuatro. “Estoy orgulloso de ti”. Esta es la fórmula con la que, explica la experta, podemos quedarnos para siempre en el corazón de un joven. “A veces los nietos no buscan consejos ni regalos, sino ese reconocimiento que los hace sentirse valiosos”, nos explica Leticia. “Decirles que los admiras por su esfuerzo, su bondad o su crecimiento es como encender una luz interior que los impulsa a seguir buscando tu voz cuando necesitan orientación o cariño”.
Todo esto tiene una explicación incluso biológica. “El cerebro humano asocia la aprobación emocional con bienestar. Cuando un nieto siente ese 'orgullo' sincero, su mente lo relaciona con un lugar de cariño y aceptación. Así, sin darse cuenta, buscará ese refugio emocional con más frecuencia: tu voz, tu compañía, tu conversación”, asegura la psicóloga.
Gracias
“El agradecimiento no solo fortalece vínculos, también equilibra las relaciones”, continua Leticia Martín Enjuto al enumerar esas palabras mágicas que derriban barreras generacionales. “Cuando un abuelo agradece una llamada, un mensaje o un pequeño gesto, el nieto percibe que su tiempo tiene valor”, añade.
Decir “gracias” es una forma de demostrar humildad y gratitud. “Y eso”, explica la psicóloga, “hace que el otro quiera repetir el gesto”. Es más efectivo que reclamar o quejarnos porque no nos llaman tanto. Cambiar al agradecimiento modifica la dinámica de la relación, transforma la queja en aprecio, y genera un ambiente emocional más cálido. “A nadie le gusta sentirse regañado; en cambio, todos respondemos mejor al reconocimiento”, afirma Leticia.
Te quiero
Aunque pueda parecer algo evidente, decir “te quiero” en voz alta es esencial. Esta palabra, dicha con ternura y de forma cotidiana, sin dramatismo, mantiene viva la conexión emocional, asegura Leticia. “En la rapidez de la vida moderna, los jóvenes no siempre se detienen a expresar afecto, pero lo anhelan. Cuando los abuelos lo hacen con naturalidad, enseñan que el amor no necesita ocasión: es un hilo constante que une generaciones”, añade.
Y es que no hay edad para decir “te quiero”. “En realidad, mientras más se dice, más fuerte se vuelve el vínculo. El afecto verbal es como una semilla que germina con el tiempo”, concluye la psicóloga.