Las reacciones cuando alguien nos falta al respeto abarcan un amplio abanico de posibilidades. Desde ese dramático grito o golpe que parece trasladarnos a una película de extremos, hasta un sumiso silencio que permite que la falta de respeto se consolide. La pregunta es, ¿cómo reaccionan aquellos que tienen mayor inteligencia cuando se encuentran en esta situación?
La inteligencia no solo sirve para aprobar exámenes o destacar en áreas intelectuales, también nos permite comprender la situación, medir las consecuencias de nuestros actos y, haciendo uso de la inteligencia emocional, gestionar nuestras emociones apropiadamente.
Y todo eso es crucial cuando hablamos de una situación en la que nos están faltando al respeto. Es por eso, explica la psicóloga Leticia Martín Enjuto a Cuerpomente, por lo que la forma en la que una persona se maneja ante situaciones emocionalmente complicadas marca en buena medida la inteligencia de una persona.
“Como psicóloga, observo con frecuencia que la inteligencia no se manifiesta solo en el razonamiento lógico o el conocimiento académico, sino también en la forma en que una persona gestiona situaciones emocionalmente difíciles”, asegura. Es por eso por lo que, frente a situaciones como una falta de respeto, “las personas psicológicamente inteligentes suelen responder de manera distinta a lo esperado”. En lugar de dejarse llevar por la impulsividad, coinciden en estas cinco cosas.
1. se autocontrolan y no se dejan llevar por los impulsos
“Las personas inteligentes entienden que su valor no depende del comportamiento ajeno, sino de cómo eligen responder ante él”, asegura la psicóloga Leticia Martín Enjuto para este medio. Esta es la razón por lo que, lo primero que hacen diferente las personas inteligentes cuando les faltan al respeto, es intentar regular sus emociones.
“Reconocen la rabia, la tristeza o la frustración, pero no permiten que estas emociones dirijan su conducta”, nos explica la experta. Y esto es importante, porque les permite evitar la impulsividad y decidir cómo reaccionar de forma propicia. De hecho, afirma Leticia, esto puede ser clave para la calidad de las relaciones. “La investigación en inteligencia emocional señala que esta autorregulación es clave para mantener relaciones sanas y proteger la autoestima”, declara.
2. entienden que un ataque dice más del otro que de ti
¿Alguna vez has hablado mal a una persona simplemente porque estabas muy estresada? No era nada personal, sencillamente estabas desbordada a nivel emocional. Esta es una de las causas más comunes que se esconden tras muchas situaciones en las que consideramos que se nos está faltando al respeto, en especial cuando hablamos de adolescentes, que no cuentan con la maquinaria cerebral necesaria para regular sus emociones.
Es por eso por lo que las personas más inteligentes “evitan personalizar el ataque”, nos explica Martín Enjuto. “Desde la psicología cognitiva sabemos que muchas conductas ofensivas hablan más de quien las emite que de quien las recibe”, nos asegura. “Las personas inteligentes analizan el contexto y evitan interpretar el ataque como una medida de su valor personal”.
3. Establecen límites claros sin agresividad ni sumisión
Que seamos capaces de comprender que no todo ataque es personal, o que podamos regular nuestras emociones para no reaccionar de forma impulsiva, no significa que no necesitemos establecer ciertos límites para que la experiencia no se repita. Y las personas más inteligentes lo saben.
“Destacan por establecer límites claros y firmes”, nos explica la psicóloga. Estas personas “no confunden la calma con la pasividad”, por lo que “cuando alguien cruza un límite, lo expresan de manera asertiva, sin agresividad ni sumisión”.
No es una tarea sencilla, pero es clave para tener una buena relación con los demás y con uno mismo. “Esta habilidad está estrechamente relacionada con una autoestima sólida y con un buen desarrollo de las habilidades sociales”, asegura la experta.
4. Eligen bien sus respuestas
Las personas más inteligentes son aquellas que saben elegir muy bien sus respuestas, añade también Leticia para este medio. “No todo comentario irrespetuoso merece una reacción”, nos explica. “La psicología del autocontrol indica que saber cuándo retirarse es una señal de madurez emocional, no de debilidad. Estas personas priorizan su bienestar psicológico sobre la necesidad de imponerse”, añade.
Es lo que en muchas ocasiones llamamos “ecología emocional”. Decidir que batallas merecen ser peleadas y cuáles no, para usar nuestros recursos en aquello que de verdad importa.
5. no son rencorosas y Aprenden de la experiencia
Para acabar, nos explica Leticia Martín Enjuto, las personas más inteligentes aprenden de la experiencia vivida. Es decir, “no se quedan atrapadas en el resentimiento”, sino que “analizan la situación y extraen aprendizajes útiles”. Descubren, por medio de la interacción, qué limites deben reforzar, qué relaciones requieren de revisión o qué patrones tienen que evitar en el futuro.
Todo esto lo hacen, añade la experta, usando una comunicación interna compasiva. “No se critican por haberse sentido mal ni se juzgan por haber no hacer reaccionado mejor”, asegura. Esta autocompasión es la verdadera clave del crecimiento que experimentan frente a personas con menor inteligencia emocional, ya que esta, según la psicología, “reduce el impacto emocional de las experiencias negativas y favorece la recuperación emocional”.