Como vimos en el vídeo donde hablo de la adicción a los videojuegos, el mecanismo cerebral que nos ayuda a sobrevivir también nos puede incitar a llevar a cabo y repetir comportamientos irracionales como jugar a la lotería.

La probabilidad de que nos toque el “Gordo” es escasa, en concreto, si jugamos a un solo número, 0,00001% (1 entre 100.000). Entonces…

¿Por qué jugamos si sabemos que hay muy pocas probabilidades de ganar? Hay muchos factores motivacionales que nos empujan a ello, los dos más importantes son:

  • Un fuerte componente social (tradición familiar o en el grupo de amigos que se realiza todos los años, ser el único que no le toque…).
  • La ilusión (posibilidad de que te cambie la vida).

No hay mayor fuerza que nos impulse a actuar que la motivación, y una de las más importantes  motivaciones en la vida es la ilusión. Esto es algo que tienen muy claro los publicistas, queda patente cada navidad.

Además, todos sabemos que la lotería esta sujeta a las leyes de la probabilidad (lo que la convierte en incontrolable e impredecible) por la que cualquier número tiene las mismas probabilidades de salir. Aun así, muchos de nosotros desarrollamos un pensamiento mágico en torno a ella como no elegir un número feo, la terminación del décimo o jugar siempre el mismo número, ¿O no?

Y es que de probabilidad no sabemos mucho (por ello creamos nuestras propias leyes) pero la ilusión nos hace ser felices y soñar y eso es lo que hace que repitamos otras navidades más.

Con respecto a la adicción, la lotería tiene un bajo potencial adictivo, ya que se trata de un juego pasivo (compras los décimos y esperas), no es un juego rápido (el feedback no es instantáneo, el resultado no nos lo dan nada más comprar el décimo) y no ofrece ni recompensas, a no ser que te toque, ni refuerzo intermitente: a veces me toca a veces no (si es difícil que toque una vez, imagina varias).

Por otro lado, la mayoría de las personas que juegan no desarrollan una adicción, haciendo uso del juego con un fin lúdico.

Aun así, algunas personas se enganchan a las loterías, mostrando comportamientos patológicos como la necesidad de jugar cada vez más dinero y con mayor frecuencia. La motivación pasa de la ilusión a una preocupación por ganar dinero y reducir las pérdidas.

Así que juega por la ilusión de que te toque pero no por ganar dinero, ya que es un negocio en el que casi todos perdemos. Feliz navidad y suerte a todos los jugadores este 22 de Diciembre.